Father and son at Sundance Film Festival, 2009.
Este año se estrenó el segundo film de Duncan Jones, un joven director de cine que anteriormente fue sólo conocido por hacer una de las más controvertidas campañas televisivas (la de French Connection el 2006). La película se llama Moon, y trata la historia de un joven astronauta (Sam Rockwell) que vive en una estación espacial en la Luna, y que poco a poco va comprendiendo que nada es lo que parece, en un futuro donde la clonación y las máquinas están al servicio de la economía.
Si sabemos que Duncan Jones es en realidad Zowie Bowie, el hijo del legendario cantante inglés, la influencia de su padre queda al descubierto; la película favorita de Bowie es 2001: A space odyssey (Kubrick, 1968), la cual homenajeó en su canción Space Odyssey; continuamente mantuvo la temática espacial y futurista en su estética, en sus personajes (Major Tom fue el más representativo), en canciones (Starman fue otra, así como Ashes to Ashes y Hallo Spaceboy). Y entonces no es de extrañar que Jones, aun cuando cambió su nombre y apellidos, se mantenga totalmente acorde a las enseñanzas de su padre.
Jones planea continuar la película Moon con otras dos producciones, una de las cuales sería una precuela.








