Pertenecía al grupo selecto de las tres mejores modelos del mundo en los noventa - Naomi Campbell y Linda Evangelista eran las otras dos - , y acaparó más portadas que nadie. Turlington se volcó a la vida familiar al contraer matrimonio con el director de cine Ed Burns, pero ahora en el 2000 nuevamente volvió a modelar de manera esporádica, demostrando que su belleza sigue intacta.