La hija del gran pintor español y la francesa Francoise Gilot supo vivir desde pequeña rodeada de la mejor selección de personajes bohemios y artistas del mundo. Junto a su personalidad, Paloma Picasso desarrolló un gran sentido de la estética y el estilo, el cual cultivó en cuantas fiestas hubiera en Europa y Nueva York en los '70. Lanzó su propia línea de perfumes y joyas en la decadente década de los '80, y se mantiene en la escena como una de las recordadas inspiraciones del fallecido Yves Saint Laurent.
Venezolana de nacimiento y americana clásica por elección, Carolina Herrera ha sido símbolo de elegancia y simpleza a lo largo de varias décadas. Muchos recuerdan sus fotografías con Jagger, Warhol y De La Renta, ya que su versatilidad le permitió sembrar amistades en muchos círculos diferentes. Sus shows son vigentes gracias a su imagen que impacta en las nuevas generaciones, y también a su exclusiva condición de diseñadora durante los últimos 12 años de vida de la inolvidable Jackie Kennedy Onassis.
Desde Bélgica llegó a Estados Unidos para conocer al príncipe Egon Von Furstenberg mientras estudiaba, conservando solamente el apellido después de su divorcio a fines de los '60. Y con él que se hizo conocida Diane en el círculo artístico y nocturno neoyorkino, gracias a su clásica prenda del vestido envuelto o wrap dress. Hoy en día, no sólo conserva su fama de estilo original con el cabello aleonado, sino también preside la CDFA o Asociación de Diseñadores de América desde el 2006.







