Paco Rabanne, 60's
Desde los años '20, los vestidos de encaje y plumas eran contrastados con suaves telas brillosas y metálicas que traducían la época dorada. Chanel, Cheruit y otros diseñadores fueron los encargados de perfeccionar largas capas con estilo y brillo. Luego en los '50, figuras como Marilyn Monroe revitalizaron el significado de un metallic gown, el que ya no sólo gozaba de glamour sino también representaba lo sexy, acortando su largo para mostrar las piernas de la famosa actriz y ampliando el escote para dar paso a vestidos más atrevidos y listos para una fiesta.
