Balmain, 1986. The original sequined look.
Con una época tan decadente y sumida en el lujo, no es de extrañar que las telas, los vestidos el look femenino se convirtieran en un artífice del glamour de aquellos años. Las mujeres y su poder ejecutivo llevaban de la mano el encontrar atuendos perfectos para cualquier ocasión post laboral, fiestas y televisión incluida. Y aunque ya ha pasado mucho tiempo desde ello, otros diseñadores se han alimentado de esas leyendas y las incorporan al nuevos siglo, sólo basta con mirar las colecciones de Decarnin para Balmain o Versace con Donatella, quien siempre tratará de recrar esa imagen que Gianni Versace le daba a las mujeres a principios de los '90, con poco éxito o ninguno. Pero este es el glamour original.