La chica francesa en ascenso preferida de diseñadores y realizadores como Truffaut y Polanski no fue de primera Catherine Deneuve, sino su hermana mayor Françoise Dorléac. Debutó como modelo de Christian Dior, y en tan sólo 8 años grabó cerca de 20 películas. Nunca exisitó rivalidad entre Catherine y Françoise, pues ambas conformaron una de las más famosas y estilosas hermandades del cine. Catherine llegó mas lejos luego de filmar Les parapluies de Cherburg (1964), pero Dorleac seguía encandilando los lentes de fotórafos y adornando las páginas de Vogue, cortesía de su cuñado David Bailey. Eso hasta que en 1967, falleció en un grave accidente dejando a su hermana devastada y estrenando sola la película que ambas alcanzaron a grabar juntas ese mismo año (Les demoiselles de Rochefort, 1967). En 1994, en el mismo lugar central de esa película, Rochefort, se inauguró una plaza en honor a Dorléac.